27 feb. 2013



Aún recuerdo los nervios de presentar mi primera novela. Más de dos años después lo veo desde la distancia y la experiencia de haber presentado más obras, y creo que nunca podré sentir lo mismo que ese día. Por muchas cosas buenas que ocurran en mi vida  aquello fue algo especial. Fue un nacimiento, fue ver cumplido un sueño, una meta, mi objetivo.

Cuando he releido la historia me he avergonzado por los fallos, pero me he emocionado al percatarme del sentimiento que puse en cada palabra, y por eso el día de mi boda lo sellé con una frase de esa historia:

"Aquel beso estaba destinado a marcarla para siempre y ella lo sabía, él lo sabía, ambos lo sabían."

Lucinda Gray

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